20 mayo 2011
Ella era el tipo de chica que no se sentía comoda con la ropa que usaba. Se sentía señalada por el grupo de chicas "populares" de su escuela. Se miraba al espejo esperando algún día tener el cuerpo soñado y a que se acabara todo el sufrimiento por el que pasaba. Enamorandose día a día de las modelos de las revistas y tratando ser como ellas a como fuera de lugar, no importaba si se desmayaba en clase, si todos los días tenía muy poca energía como para reir, en cambio tenía mucha como para ir al baño y devolver lo que acababa de comer. Hacía miles de dietas aunque apenas tuviera 11 años. Amaba a un chico en especial, le daba infinitas muestras de cariño, pero el solo la correspondía diciendole la palabra que más le duele a una chica "gorda". No tenía razones para vivir, ó almenos, ella no las veía. Trataba de ocultar su sufrimiento con pequeñas cortadas en sus muñecas. Fue pasando el tiempo, ella fue creciendo más y más hasta que un día llego a ser la idola de millones de chiquillas con el mismo problema que tenía ella. Había superado todo, había llegado a ser lo que ella había soñado toda su vida, pero no cambio una cosa ella siempre fue preciosa, aún en los momentos en los que flaqueaba. Ella siempre fue hermosa.
